Taylor Klinkel, una arquitecta senior de MASS Design Group, recuerda maravillarse al ver la construcción del Rwanda Institute for Conservation Agriculture (RICA) y la ruta que conectaba la obra con el lugar en el que se estaban fabricando los materiales de construcción. El trayecto era tan corto y claro que casi se podía recorrer a pie de extremo a extremo.
“Podías ver a la gente recoger la arcilla para las baldosas, el horno en el que las cocían, el sitio del que sacaban la madera para el horno, y después ver llegar las baldosas a la obra”, recuerda Klinkel.
Nada que ver con los largos y tortuosos trayectos que recorren los materiales de construcción de la mayor parte del mundo desarrollado, emitiendo grandes cantidades de carbono en el proceso. Por ejemplo, según un artículo de Construction Analytics Economics Behind the Headlines, Estados Unidos importa el 30 % de los casi 40 millones de toneladas del acero destinado a la construcción en el país. Global Efficiency Intelligence indica que “partiendo de 2019 como referencia, el análisis revela que el total de carbono incorporado de las importaciones estadounidenses de acero era aproximadamente de 35 millones de toneladas de CO2, aproximadamente un 45 % del total anual de emisiones de carbono de la industria del acero en Estados Unidos”. En el caso de la Unión Europea, algunos organismos calculan que las importaciones de acero rondan actualmente el 30 %.
La procedencia de los materiales es solo uno de los aspectos del sector de la construcción por reformar en el camino hacia un diseño de impacto climático positivo. El sector de la construcción, que incluye la edificación, climatización e iluminación viviendas y comercios, además de los dispositivos y equipos instalados en ellos, supone una tercera parte del consumo y las emisiones energéticas a nivel global, según la International Energy Agency.
MASS Design Group, un colectivo sin ánimo de lucro de arquitectos, paisajistas, ingenieros, escritores, cineastas e investigadores procedentes de 20 países, propone siete estrategias para repensar ciertos aspectos del sector de la construcción y transformarlo de forma que pase de ser una fuerza destructiva a una regeneradora.