Obviamente, el trabajo sin conexión suponía más tiempo de interacción presencial y añadía complejidad técnica. Para reducir las reuniones todo lo posible y maximizar la eficiencia, era importantísimo automatizar procesos. No bastaba con utilizar herramientas estándar.
En palabras de Ræder: “Nuestro equipo tuvo que innovar e ir más allá de lo que ofrece el mercado. Autodesk Forge y BIM360|Autodesk Construction Cloud no eran una opción viable, pero la API abierta y bien documentada de Revit permitió el desarrollo de scripts de automatización cruciales y complementos escalables para mejorar la calidad y la productividad, manteniendo la coherencia del modelo entre distintos equipos y reduciendo la necesidad de tener una supervisión manual”.
En la práctica, los scripts de automatización personalizables de Revit permitieron que el equipo de Ræder pudiera optimizar tareas tediosas tales como el etiquetado de objetos de datos con distintas propiedades del proyecto. Se creó un complemento con el fin de actualizar de forma automática cientos de miles de objetos de disciplina sin tener que echar mano de intervención humana. El éxito del proyecto se vio enormemente impulsado por colaborar con desarrolladores formados en ingeniería y arquitectura dentro del grupo de diseño, quienes trabajaban directamente con los usuarios finales y el departamento informático del cliente.
El etiquetado pasó de ser una tarea tediosa a un proceso automatizado, lo que redujo la necesidad de trabajo manual y mejoró la fiabilidad de los datos. También dio a los arquitectos e ingenieros más tiempo para centrarse en los aspectos creativos y de interés intelectual del proyecto.
Pero aun así, con tantas personas trabajando con tantos modelos, las discrepancias entre ellos se convirtieron en un problema. Los equipos de diseño autónomo trabajaron todos con las mismas plantillas de Revit, de ahí que se creara un archivo maestro de datos para estandarizar la configuración de los más de 100 modelos existentes.
Los complementos y los scripts personalizados de Revit se ocuparon de esto, referenciando reglas de datos para evitar fallos y para asegurar que todo cambio introducido en un modelo se actualizara sin problemas y de forma bidireccional en todos los modelos referenciados.
Ræder se muestra muy satisfecho: “Esto permitió que asegurar la calidad fuese más rápido y fácil. En vez de etiquetar miles de objetos individuales, lo que hacíamos era actualizar unos pocos objetos de masa que se sincronizaban con los demás modelos de forma automática”.