A medida que aumenta la demanda para los centros de datos, también lo hace la necesidad de consumir grandes cantidades de energía, agua, materiales de construcción y terrenos o parcelas. En vez de empezar desde cero, muchas organizaciones con visión de futuro encuentran oportunidades empleando lo que ya existe y reutilizando o compartiendo infraestructuras que fueron en un principio construidas para otros fines.
La disponibilidad del agua es un factor clave en la ubicación y el diseño de los centros de datos, ya que influye en las decisiones sobre estrategias de refrigeración, la variabilidad estacional del suministro y la calidad del agua. Aunque tradicionalmente los centros de datos refrigerados por agua hayan dependido de enormes cantidades de este recurso, algo que supone una carga para los sistemas locales, hoy en día están emergiendo modelos más sostenibles.
Jim Cooper, director global de recursos hídricos de Arcadis, explica cómo la empresa está construyendo los centros de datos más sostenibles del mundo gracias a innovaciones en energía y agua. Un ejemplo lo encontramos en la tecnología “Co-Flow” de Tomorrow Water. Se trata de una modalidad en que la construcción y la integración de centros de datos de las denominadas instalaciones de recuperación de agua permite el intercambio de agua y la capacidad de refrigeración entre ambas instalaciones.
La tecnología Co-Flow trata antiguas plantas de tratamiento de aguas residuales en centros avanzados de reciclaje que producen agua reutilizable para las necesidades del centro de datos. El agua de la planta, por ejemplo, puede reutilizarse como agua de refrigeración del centro, que, a su vez, puede devolver sus aguas residuales y el calor generado a la planta Co-Flow para conseguir así un reciclaje continuo.
Esta relación simbiótica entre el centro de datos y las instalaciones de recuperación de aguas residuales reduce significativamente el consumo de energía y el desperdicio de agua. Ambas instalaciones se benefician de estar en una ubicación privilegiada, de la disponibilidad ilimitada de agua reciclada y de acceso a energías renovables. De igual forma, las comunidades locales se benefician de tener una mejor infraestructura hídrica, de contar con agua reciclada adicional, de la creación de empleos y de tener ingresos fiscales.
Según Cooper, “las plantas de tratamiento de aguas residuales se encuentran situadas en lugares estratégicos para los centros de datos, sobre todo en zonas urbanas con buen acceso a servicios públicos. El agua caliente del centro de datos puede mejorar el tratamiento de las aguas residuales. Es un ciclo impresionante y no tan complicado. Presenta muchas oportunidades. Tenemos que plantearnos de otro modo la forma como empleamos nuestros recursos en los centros de datos”.
Existen además otros enfoques creativos que están ganando terreno, ya se trate de centros de datos flotantes que emplean masas de agua para la refrigeración o de instalaciones ubicadas junto a fuentes hidroeléctricas que permiten aprovechar la energía neutra en carbono sin que haya que construir infraestructura nueva.
Debido a la inaudita sequía que ha tenido lugar en el oeste de los Estados Unidos, Nautilus Data Technologies, con sede en California, está implementando un diseño modular de la planta basado en una iteración constante mediante software de modelado de información de construcción (BIM). Al aprovechar la refrigeración por agua mediante circuitos cerrados de agua fría, se elimina así el consumo de dicho recurso y de la energía en un 30 %. Los sistemas pueden utilizarse en un terreno que esté cerca de toda fuente hídrica o pueden flotar encima del agua.