Muchos de los clientes de la industria de fabricación de precisión se enfrentan a miles desafíos de ingeniería en sus piezas y componentes, al elaborar cada producto. Cada pieza necesita cumplir con requisitos muy exigentes, y ya se trate de un disco de álabes para un motor de reacción o de una pieza de fijación para ese mismo motor, se requiere el mismo nivel de pericia científica y tecnológica.
Kennametal tiene miles de productos especializados para cortar formas complejas en titanio, aluminio, acero o materiales nuevos ligeros como los compuestos plásticos reforzados con fibra de carbono. Estos incluyen herramientas para hacer taladrado, fresado y torneado: soportes y adaptadores. Además, Kennametal ofrece la posibilidad de incorporar la fabricación aditiva en su solución.
Cada solución de utillaje lleva consigo una inmensa cantidad de datos procedentes de la gran experiencia en ingeniería de Kennametal. Por ejemplo, la fresa de mango integral de alto rendimiento HARVI™ 1 TE tal vez parezca una broca común, a ojos no expertos, pero de hecho es una obra de ingeniería de fabricación innovadora, que ha sido premiada por su desempeño y flexibilidad de uso. “Esta herramienta me parece una verdadera belleza ―dice la Dra. Reilly―. Cada aspecto que diseñamos en la herramienta, el material que seleccionamos, cada ángulo o curva, el acabado de la superficie ―absolutamente todo― tiene un propósito: ofrecer los mejores resultados”.
Aunque la Dra. Reilly valora la experiencia en fabricación de precisión acumulada de Kennametal, también está al frente de las iniciativas para que los datos y conocimientos sean más accesibles ―a las PYMES, por ejemplo, para quienes tradicionalmente la fabricación de precisión ha sido una opción menos rentable―. También existe una necesidad cada vez más apremiante de preservar el legado de experiencia de una generación de fabricantes profesionales que ya ha llegado o está por llegar a la edad de la jubilación, lo que contribuye a ampliar la brecha de competencias.
“Todos conocemos la tendencia de programadores y operadores con experiencia que se jubilan” ―explica― y esta pérdida de saber hacer está llevando a una brecha de competencias cada vez mayor. Esta tendencia tendrá un mayor impacto en los talleres pequeños y medianos, que dependen muchísimo de expertos de herramientas externos como Kennametal. Por eso, nos hemos estado preguntando cómo podemos ampliar nuestro alcance técnico para apoyar de manera eficaz a estos clientes”.
Una parte importante de la respuesta consiste en un ecosistema automatizado que integre los datos de utillaje de Kennametal con Autodesk Fusion. Esto reducirá el tiempo e imprecisiones asociados a la transmisión manual de este tipo de datos sobre herramientas. Por ejemplo, cuando un taller pequeño o mediano recibe un pedido de mil unidades de una pieza en particular, muchas veces tiene un plazo apretado, pero no cuenta con muchos recursos para saber cómo fabricar esa pieza eficientemente. Kennametal puede desarrollar una solución de utillaje rápidamente para el taller usando sus propios programas CAM o CNC.
“Nuestra visión consiste en simplificar el proceso, para ofrecer a esos clientes toda la información que necesiten en los pasos iniciales de procesamiento, con el objetivo de que sus piezas estén perfectas desde el primer intento”, indica la Dra. Reilly. Esto garantiza que, incluso a medida que la plantilla envejece, la fabricación siga evolucionando con la automatización y la digitalización.