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Para las empresas, el diseño sostenible supone tanto un reto como una oportunidad.

Paneles solares cubren los tejados de varios edificios en un denso paisaje urbano que se extiende al fondo.

Kimberly Holland

19 de enero de 2026

min. de lectura

El diseño sostenible, conocido también como ecodiseño o diseño verde, no se limita al uso de materiales reciclados o ecológicos. Su objetivo es ayudar a las empresas a tomar decisiones respetuosas con el medioambiente y limitar el impacto de las construcciones en cada una de las fases de su ciclo de vida.

Hoy en día, las empresas son conscientes de que el diseño sostenible de edificaciones representa tanto un reto como una oportunidad de liderazgo. Al adoptar prácticas más responsables con el medioambiente, establecen estándares de referencia en sus sectores, que motivan a otros a seguir su ejemplo y atraen a nuevos clientes interesados en la sostenibilidad.

Pero esta sostenibilidad no empieza ni termina en los planos: debe estar presente en cada etapa del proceso, desde la concepción inicial hasta el mantenimiento e, incluso, en una posible demolición o derribo. Algunas empresas pioneras están promoviendo soluciones y prácticas ecológicas porque funcionan hoy —al reducir el impacto sobre los recursos y el entorno inmediato— y ayudan a construir un futuro mejor, en sintonía con el Acuerdo de París y otras iniciativas climáticas internacionales.

El entorno construido es responsable del 40 % del consumo energético global. Reducir este consumo, tanto en la obra como en el uso diario, es clave para alcanzar el objetivo de cero emisiones netas. Apostar por el diseño sostenible exige compromiso, pero aquellas empresas que lo adopten descubrirán que sus beneficios perduran tanto como el propio edificio, o incluso más.

¿Qué es el diseño sostenible en arquitectura?

El diseño sostenible contempla el impacto medioambiental de una edificación en todas sus fases: desde el diseño y la adquisición de materiales hasta la construcción, el mantenimiento y el desmantelamiento al final de su vida útil. Sus objetivos principales son reducir la cantidad de residuos, mejorar la calidad de vida y cuidar el entorno.

La urgencia del diseño sostenible

Un edificio de hormigón parcialmente demolido se alza con varillas de refuerzo expuestas y escombros entre modernos rascacielos acristalados en un entorno urbano.
El sector de la construcción es responsable de casi un tercio de los residuos sólidos generados a nivel mundial.

No resulta difícil comprender por qué la sostenibilidad en el diseño cobra más fuerza cada año. El deterioro ambiental derivado del calentamiento global y los cambios en los patrones climáticos está afectando gravemente a las condiciones de vida humana. Ante este panorama, muchas empresas están mostrando una creciente urgencia por transformar la construcción en un sector menos dañino para el entorno.

Se calcula que el diseño de un producto determina hasta el 80 % de las emisiones que generará a lo largo de su vida. Esto también afecta directamente al mundo de la construcción. De hecho, el sector consume más del 30 % de los recursos naturales y genera el 30 % de los residuos sólidos cada año. Y el ritmo no decrece: en 2060, el mundo tendrá 230 000 millones de metros cuadrados adicionales de edificaciones —equivalente a construir una ciudad como Nueva York cada mes, con todos los residuos que eso conlleva.

Ha llegado el momento de romper con un ciclo que no funciona y cambiar de rumbo. La construcción tradicional se apoya en un modelo económico lineal que ignora el destino final de lo que crea: produce, usa y desecha. Con unos principios de diseño sostenible bien aplicados es posible facilitar la transición, tan necesaria, y generar beneficios tangibles para todos los que participan en un proyecto.

Principios de diseño sostenible

La luz del sol se filtra por una claraboya hacia un amplio atrio moderno, donde paredes acristaladas y escaleras blancas articulan un espacio abierto en varios niveles.
El diseño sostenible debe tener en cuenta el impacto de las decisiones en el ambiente interior, como la entrada de luz natural y la circulación del aire.

La expresión “reducir, reutilizar y reciclar” sigue siendo una buena guía para el diseño sostenible, ya que se traduce en estrategias o principios concretos con metas alcanzables:

  • Eficiencia energética: La eficiencia energética en el diseño sostenible es un concepto amplio, que mira más allá del ahorro inmediato en obra. También implica pensar en la energía que se usa para fabricar los materiales y en cómo funcionará el edificio a lo largo del tiempo. Los arquitectos y constructores pueden apoyarse en software especializado que permite simular el consumo energético y tomar decisiones más acertadas.

  • Selección de materiales: Desde los materiales empleados para construir los cimientos hasta la pintura aplicada en las paredes, un proyecto de construcción implica cientos, si no miles, de decisiones sobre materiales —y cada una de ellas representa una oportunidad para optar por una alternativa más sostenible—. Usar materiales reciclados y no tóxicos es solo el primer paso. Hoy en día, constructores e ingenieros pueden calcular el impacto ambiental de cada material con la calculadora de carbono incorporado EC3, una herramienta de código abierto que permite conocer el “costo” en términos de sostenibilidad antes de elegir y transportar los materiales. La herramienta Total Carbon Analysis, de Autodesk, que forma parte de su cartera de productos para AECO, proporciona información sobre la huella de carbono asociada a cada decisión. De esta forma, es posible reducir el consumo de energía y el impacto ambiental de un edificio, tanto durante su construcción como a lo largo de su vida útil.

  • Ahorro de agua: El cambio climático está afectando a la disponibilidad de agua en muchas partes del mundo. Por eso, el diseño sostenible debe tener en cuenta cómo se usa y se desecha, tanto en la obra como cuando el edificio ya está funcionando. El uso de vegetación autóctona puede contribuir a la retención hídrica en el entorno, y las aguas residuales podrían aprovecharse para los sistemas de refrigeración. Con las herramientas de modelado hidráulico de Autodesk es posible medir el impacto de la escorrentía pluvial y otras fuentes naturales de agua, y así planificar un uso más sostenible de los recursos hídricos. Además, ayudan a diseñar redes de agua potable y alcantarillado, con modelos capaces de predecir el desgaste y el comportamiento en situaciones extremas, como inundaciones.

  • Calidad ambiental en interiores: Diseñar con sostenibilidad no solo implica pensar en el edificio por fuera, sino también en cómo se vive dentro. La calidad del aire, la temperatura y la luz natural son clave para el bienestar. Con Revit, los arquitectos y diseñadores pueden imaginar cómo será un espacio antes de construirlo, usando modelos BIM que exploran diferentes posibilidades y situaciones, y ayudan a tomar mejores decisiones.

  • Capacidad de reutilización y biodegradabilidad: A diferencia de otros productos, la vida útil de un edificio es larga y su destino final, incierto. Un diseño sostenible no solo responde al presente, sino que anticipa futuros posibles y prepara el edificio para adaptarse a cada etapa en que pueda tener un uso práctico —o para su demolición, si procede— con el menor impacto medioambiental posible.

  • Mínima contaminación: Minimizar la contaminación en el diseño sostenible va más allá de reducir residuos. Debe considerarse el impacto total. ¿De qué sirve, por ejemplo, construir un edificio que cumpla con todas las certificaciones de sostenibilidad si quienes lo usan tienen que desplazarse grandes distancias, aumentando de este modo las emisiones contaminantes? Autodesk Insight, solución integrada en Revit, permite analizar el uso de carbono en cada componente constructivo, ayudando a tomar decisiones más responsables sobre materiales y diseño que garanticen una baja huella durante todo el ciclo de vida de un edificio.

Qué papel desempeña la tecnología

Las tecnologías de apoyo son clave para integrar principios sostenibles en el diseño. En cada etapa, las aplicaciones y el software permiten planificar, ejecutar y replantear los proyectos conforme a los objetivos y parámetros definidos por los arquitectos o ingenieros. Las personas aportan la experiencia del mundo real; la tecnología nos lleva hacia lo que aún está por imaginar.

El papel de la ingeniería en la arquitectura sostenible

En una oficina moderna, un ingeniero estudia planos técnicos en grandes pantallas de ordenador.
Los ingenieros hacen realidad las ideas de diseño sostenible.

El impacto de un producto o edificio se define en gran medida en las primeras fases del diseño, pero no es el único momento en que los colaboradores del proyecto pueden influir. Un diseño sostenible bien logrado acompaña todo el proceso: desde el diseño inicial hasta la preconstrucción, la obra, el mantenimiento y el desmantelamiento final.

Los ingenieros convierten un diseño en una entidad tangible, con costos reales y materiales concretos. La colaboración entre ingenieros, arquitectos, diseñadores e incluso el cliente es clave para alcanzar los objetivos de sostenibilidad de un proyecto. Dicho de otro modo, un ingeniero sirve de puente entre un diseño que promete cero emisiones netas de carbono y uno que realmente las cumple. A su vez, aporta ideas y sugerencias que pueden mejorar el próximo diseño del arquitecto y contribuir a un mundo construido más sostenible.

Prácticas operativas y de mantenimiento

Un rascacielos de aspecto futurista refleja el cielo, con iconos de redes digitales sobre la imagen que muestran cómo se integra la tecnología inteligente.
Sensores conectados a Internet supervisan el funcionamiento del edificio en tiempo real.

La tecnología ofrece a los diseñadores e ingenieros la posibilidad de evaluar el impacto de los materiales, calcular el costo de climatizar un edificio y analizar el efecto medioambiental de una obra. Gracias al software y las aplicaciones, pueden simular casi cualquier situación que pueda surgir y ajustar el diseño para hacerlo más sostenible. Además, con tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial (IA) o el modelado BIM, es posible anticipar problemas y ayudar a que los edificios envejezcan mejor.

Esto puede implicar el uso de simulaciones para predecir cuándo será necesario reemplazar un ventilador en una torre de enfriamiento, o cuánto podría prolongarse su vida útil con un mantenimiento periódico. Los dispositivos de Internet de las cosas (IoT) pueden supervisar los equipos en tiempo real y detectar posibles problemas en las infraestructuras antes de que den lugar a costosas averías.

Los sensores en tiempo real y las tecnologías inteligentes para edificios también permiten analizar el impacto del uso de un inmueble e identificar, si corresponde, los ajustes necesarios para mejorar la sostenibilidad o reducir los residuos.

Estas tecnologías no solo ofrecen soluciones sostenibles; también ayudan a ahorrar. En el caso de nuevas construcciones, se logra de media, en el primer año, una reducción de los costos operativos del 10,5 %, y el ahorro a cinco años supera el 16 %.

Tendencias futuras en diseño sostenible

Dos operarios examinan el sistema de climatización en una obra de interior, con planos en la mano y la mirada en alto.
Los sistemas de un edificio pueden diseñarse para ahorrar en calefacción y luz cuando los espacios no están ocupados.

Como muchos otros elementos del diseño y la producción, el diseño sostenible está cambiando rápidamente. Aplicar estas tendencias no solo sirve para transformar el presente, sino que abre la puerta a futuras posibilidades:

  • Tecnologías inteligentes para edificios: Al igual que los electrodomésticos o televisores inteligentes, los edificios pueden equiparse con sensores, IA y otros sistemas para su monitorización en tiempo real. Esta red de datos proporciona a los ocupantes y administradores información útil para el mantenimiento y ajuste de los sistemas, así como para la toma de decisiones. Además, permite mejorar la calidad de vida, reducir el desperdicio y anticipar problemas antes de que ocurran. Por ejemplo, si los sensores indican que una zona no se usa después de cierta hora, el sistema de climatización puede ajustarse para ahorrar energía, y la iluminación puede atenuarse o apagarse. De esta forma, se puede lograr un importante ahorro: según el American Council for an Energy-Efficient Economy (ACEEE), las oficinas que usan tecnología inteligente pueden reducir su consumo energético en un 18 %.

  • Estrategias de diseño pasivo: Aunque su nombre pueda sugerir lo contrario, el diseño pasivo implica decisiones muy conscientes. Se trata de aprovechar el clima y la posición del edificio para calentar o enfriar los espacios de forma natural. La orientación de un edificio puede marcar la diferencia en términos de sostenibilidad. Un edificio bien orientado puede recibir el calor del amanecer y esquivar el sol abrasador de la tarde. Y con técnicas como la masa térmica, la energía solar se convierte en aliada para climatizar o generar energía.

Un edificio residencial de gran altura muestra un bosque vertical, donde la vegetación cubre sus balcones.
El diseño biofílico integra elementos naturales en los edificios para mejorar la calidad de vida o alcanzar objetivos de sostenibilidad.
  • Biomimética y diseño biofílico: Un buen diseño sostenible evalúa cómo se relaciona un edificio con su entorno y cómo ese entorno puede inspirar decisiones inteligentes. La biomimética toma como referencia soluciones que ofrece la naturaleza para desarrollar nuevos materiales de construcción o mejorar la eficiencia energética. Por ejemplo, la capacidad de repeler el agua de ciertos animales marinos puede inspirar tejidos que favorezcan el drenaje de agua en edificios, facilitando su recuperación y reutilización. El diseño biofílico, por su parte, incorpora elementos naturales en los planos arquitectónicos para mejorar la calidad de vida o alcanzar metas de sostenibilidad. Un ejemplo podría ser una terraza ajardinada en una azotea, que ofrece luz natural y aire fresco a los ocupantes y además ayuda a reducir el consumo energético gracias a la sombra que proporcionan los árboles.

  • Reutilización adaptativa: Aunque muchos edificios están pensados para durar unos 50 años, algunos pueden durar más, y su uso puede cambiar con el tiempo. La reutilización adaptativa permite renovar y modernizar construcciones antiguas, dándoles un nuevo propósito. Si se someten a una renovación ecológica, el ahorro puede ser significativo: en el primer año, los costos operativos bajan, de media, un 11,5 % (PDF; pág. 2)

Lecciones de una directora de programas de sostenibilidad

Descubre cómo Jill Kurtz utiliza la tecnología para integrar el diseño sostenible en la arquitectura. (video: (4:05 min.))

Jill Kurtz es la responsable del programa de sostenibilidad de Page, una firma de arquitectura e ingeniería con sede en Houston, Texas. Su labor consiste en orientar las decisiones de diseño del estudio e implementar soluciones sostenibles para clientes y colaboradores.

Tras graduarse en arquitectura, Kurtz colaboró con varias ONG en la India. Fue durante ese período, según ella, cuando comenzó a comprender la necesidad de una integración más sólida entre diseñadores, arquitectos y expertos en sostenibilidad.

Kurtz utiliza análisis del rendimiento de los edificios para cuantificar el impacto ambiental de un proyecto. De esta forma, los clientes pueden entender mejor las distintas opciones y alternativas. Un estudio volumétrico, por ejemplo, permite evidenciar cómo la incorporación de vidrio afecta al diseño: este material permite aprovechar la ganancia térmica, reduciendo el uso de sistemas de climatización convencionales, y mejora la iluminación natural, lo que disminuye el consumo energético y mejora la calidad de vida de los usuarios.

Pasos prácticos para implementar un diseño sostenible

En una oficina moderna, tres expertos examinan un prototipo de panel solar mientras observan planos arquitectónicos en una gran pantalla.
Diseñar de forma sostenible comienza con una buena planificación, se nutre de la colaboración y se fortalece con el aprendizaje continuo.

Implementar un diseño sostenible y aprender sobre nuevas técnicas y tecnologías requiere un proceso continuo de comunicación, formación y colaboración. Este proceso comienza mucho antes de las conversaciones iniciales sobre el proyecto y continúa incluso después de la instalación final. Algunos pasos prácticos para aplicar el diseño sostenible incluyen:

  • Planificación anticipada: Las tecnologías de modelado y BIM son esenciales para el desarrollo inicial de los proyectos. Facilitan la planificación de aspectos clave, como tiempos y costos, y permiten a los distintos colaboradores identificar áreas específicas para minimizar desperdicios, ahorrar dinero, reducir la huella de carbono y mejorar la seguridad en la obra.

  • Colaboración: El sector de la construcción requiere una coordinación constante entre numerosos contratistas, diseñadores y subcontratistas. BAM Ireland, firma de ingeniería y construcción, implementó una técnica de planificación integrada en un proyecto de gran escala con múltiples edificaciones. En lugar de imponer un cronograma a sus socios, los convocó a una sesión de planificación conjunta, en la que los participantes pudieron discutir expectativas y posibles excepciones, logrando así un calendario realista con la sostenibilidad como eje central.

  • Formación continua: El diseño sostenible ha avanzado rápidamente en la última década, y el ritmo de cambio es aún más acelerado hoy en día. Para integrar la sostenibilidad como eje central, los estudios de arquitectura y diseño deben establecer programas de formación y reciclaje profesional en distintos niveles. Esto abarca desde cursos estructurados y de formación virtual hasta espacios informales, como análisis retrospectivos tras la finalización de los proyectos.

  • Educación del cliente: Ni siquiera el mejor diseño sostenible tendrá un gran impacto si los clientes no optan por esas soluciones. Los estudios de simulación permiten evidenciar ahorros operativos y estrategias de mantenimiento preventivo para evitar fallos graves. Sin embargo, en la práctica, los clientes quieren ver resultados reales. En este sentido, los profesionales del diseño y la construcción pueden mostrar ejemplos de proyectos anteriores, una especie de “demostración en vivo”, para que el impacto del diseño sostenible sea tangible.

A medida que las empresas avanzan hacia el diseño sostenible, abren camino a cambios en todo el sector que benefician a todos. Al apostar por prácticas ecológicas, no solo se comprometen con un presente más verde, sino que también garantizan un futuro mejor.

Kimberly Holland

Acerca de Kimberly Holland

Kimberly Holland es una escritora y editora de moda residente en Birmingham, Alabama. Cuando no está organizando sus libros por colores, Holland se divierte experimentado con sus cacharros en la cocina y preparando platos para sus amigos.

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