Los métodos de construcción sostenibles cubren muchas pes: productos, prácticas, procedimientos y políticas. Los métodos de construcción sostenible empiezan en la fase de diseño de un proyecto y siguen durante toda la operación. Aquí presentamos seis métodos y cómo se integran en la fase de construcción.
1. Construcción ajustada
La construcción ajustada es un enfoque colaborativo en la ejecución de un proyecto en el que todos los actores trabajan juntos para optimizar el proyecto y minimizar los residuos cuando sea posible.
Hasta cierto punto, la construcción ajustada y la construcción sostenible son dos caras de la misma moneda: ambas buscan un uso eficiente de los recursos mediante la reducción de desechos. Aunque la meta de la construcción ajustada es una reducción a corto plazo de todo tipo de desechos (no solo materiales) y las preocupaciones de la construcción sostenible son a largo plazo, ambas disciplinas buscan un uso eficiente de recursos valiosos, y potenciar sistemas integrados reduce ciertos costos y ofrece resultados más sostenibles.
Dado que la construcción ajustada tiene un efecto neto en la reducción de defectos, suele reducir los desechos materiales. Los activos resultantes precisan menos recursos y la construcción tiene así un impacto medioambiental menor. Cuando le encargaron a BAM Ireland, empresa de ingeniería y construcción, que construyera siete juzgados en Irlanda, el equipo utilizó los principios de construcción ajustada para terminar el proyecto a tiempo: en lugar de que una persona presionara a los distintos actores para que cumplieran con los plazos, BAM Ireland implementó un proceso de planificación colectivo con el contratista general, el equipo de diseño y los subcontratistas. Todas las disciplinas participaron juntas en la sesión de planificación, tomando como punto inicial la fecha de entrega y compaginando actividades para prever o resolver problemas.
Esta eficiencia en comunicación también llevó a eficiencia en construcción: BAM Ireland explica que su proceso de planificación colectivo (junto con la planificación de producción y gestión de la cadena de suministro) hizo posible aprovechar la entrega de materiales justo a tiempo y su ensamblaje, reduciendo desperdicios, ya que los materiales no se estropeaban por tenerlos almacenados en la obra.
“Desde el punto de vista de la ejecución, queríamos coordinar mejor la información que emitían nuestros diseñadores y nuestra cadena de suministro para evitar conflictos y otros problemas en la obra”, indica el director de construcción digital de BAM Ireland, Michael O’Brien. “Uno de los frutos fue la sostenibilidad, directa e indirecta”.
2. Construcción prefabricada, modular e industrializada
Nos lo confirma la “reina de la prefabricación”, la responsable de estrategia y fomento de la construcción industrializada de Autodesk, Amy Marks: ver el diseño y la construcción con la mentalidad de fabricación es fundamental para evitar sobrecargar el ecosistema. “Sin un compromiso con la construcción industrializada, incluida la prefabricación y los principios que posibilitan el diseño para fabricación y montaje, no creo que podamos cumplir con las necesidades futuras del planeta en materia de infraestructura”, comenta Marks.
Los beneficios medioambientales de la construcción industrializada son significativos. Los procesos de prefabricación:
usan menos recursos naturales,
reducen la contaminación,
optimizan la utilización de materiales.
Las obras brindan condiciones de trabajo más seguras y reducen el gasto energético para el funcionamiento de la obra, además de que la construcción en taller minimiza el impacto en las viviendas próximas.
Con sede en Windsor, California, BamCore trabaja para cambiar la manera en que se construyen los edificios residenciales y comerciales bajos, utilizando la construcción industrializada. La empresa utiliza bambú cultivado de forma sostenible como elemento central de su sistema de muros portantes huecos, diseñados a la medida, así como herramientas de construcción digitales basadas en datos para montar de forma eficiente y rápida los muros en la obra.
Para cada proyecto, BamCore diseña y fabrica una serie de paneles híbridos de madera y bambú a la medida. Cada panel está preparado para encajar con los paneles contiguos y viene precortado para que se ajuste cada puerta, ventana, interruptor de luz y enchufe. Los paneles cuentan con números secuenciales para permitir un orden de instalación muy preciso. Durante la fabricación se pueden añadir líneas con códigos de colores para indicar dónde posicionar cada cable y conducto. BamCore entrega el juego de paneles completo al lugar de la obra.
En la obra, los miembros del equipo tienen acceso a un modelo animado en 3D del proyecto desde sus dispositivos móviles. BamCore trabajó con un desarrollador para crear una aplicación que transforma los modelos digitales de construcción en animaciones. Los integrantes del equipo pueden seguir con facilidad la secuencia de montaje y ver el orden de construcción total, desde el primer hasta el último panel. La prefabricación y el uso de herramientas digitales han resultado en tiempo de construcción más reducido, menos errores, menos desechos y menos costos para BamCore. Esto demuestra que la construcción industrializada puede tener un impacto notable en la sostenibilidad.
Aplicar los procesos de construcción DfMA
El diseño para la fabricación y el ensamblaje o DfMA (por sus siglas en inglés) es una metodología de diseño que posibilita y optimiza la prefabricación mediante una serie de opciones y principios de diseño. Adoptar los procedimientos DfMA facilita la prefabricación. También permite pasar de una mentalidad de “proyecto” a una de “producto”. Esto consigue una reducción de tiempo y material, tanto en diseño como en construcción. Los diseñadores pueden centrarse en los elementos complejos de los proyectos, a la vez que se generan menos desechos de construcción en la obra, se mejora la logística y se reduce la necesidad de transportar materiales al emplazamiento de la obra. Dado que un 25 % de los materiales de construcción acaba en los vertederos, la capacidad de disminuir los desechos a través de la prefabricación con DfMA tiene un gran potencial.
3. Materiales de construcción sostenibles
Puede ser muy emocionante apreciar los materiales de construcción sostenibles, desde la belleza táctil y cálida de la madera masiva, un material casi perfecto para la construcción industrializada, hasta las curvas esculturales de los edificios de bambú, el uso espectacular de árboles enteros como columnas estructurales o las formas de hormigón sostenible moldeado, que son más fuertes y más ligeras gracias al diseño generativo.
Entre bambalinas, los constructores buscan cada vez más soluciones en los eslabones iniciales de la cadena, empezando con el suministro. Kibert comenta este cambio: “Los equipos de proyectos de construcción ecológica están presionando a los proveedores de materiales y productos para que demuestren que sus productos son de bajo impacto. Se está elaborando mucha normativa sobre este tema y se correlaciona con el movimiento de construcción ecológica. Si perteneces a un equipo de proyecto muchas veces tienes que demostrar que tus productos son reciclables, que tienen contenido reciclado, que son de bajo impacto. Recientemente, el escrutinio de los productos ha ido más allá de temas medioambientales para incluir las cuestiones sociales en las que tienen impacto las empresas”.
Kibert señala que dos normas de materiales están cobrando más y más fuerza: la declaración ambiental de producto (DAP) y una nueva serie de normas llamadas normas de atributos múltiples (MAS, por sus siglas en inglés). Las DAP son evaluaciones de todo el ciclo de vida de los productos. “Dentro del marco de las DAP existen 5 o 6 criterios, incluido el cambio climático, que se calculan siguiendo el espíritu de transparencia. La huella de carbono de un producto es un buen ejemplo de criterio cubierto por la DAP. En el caso de una pieza de moqueta, por ejemplo, esta información se presenta en kilogramos de carbono por metro cuadrado de moqueta por cada marca que se compara”.
Por otro lado, las normas MAS van dirigidas a categorías de productos muy específicas y son aprobadas por grupo de referencia como UL y FM. “Se trata de elaborar normas que muestren si un producto cumple con requisitos específicos en todo el espectro de criterios medioambientales, económicos y sociales de sostenibilidad, y en los distintos niveles de esos criterios”, explica Kilbert.
“Desde hace poco ha habido un gran incremento en la cantidad de empresas que acompañan a sus productos con DAP. Esto se debe a que los equipos de proyecto las están pidiendo porque los sistemas de clasificación de construcción ecológica como Green Globes o LEED necesitan las DAP para conseguir créditos para la certificación. Ha habido muchos avances en este ámbito, pero sigue faltando un sistema de decisión robusto que permita tener una hoja de ruta para comparar las DAP de productos específicos”.
4. Herramientas de reducción de carbono
Este es un momento crucial para abordar la manera en que los materiales de construcción contribuyen a las emisiones de carbono. Gracias a los esfuerzos colaborativos del sector hay herramientas gratuitas y de acceso abierto para calcular y reducir el carbono que están empezando a volver este proceso más transparente.
No obstante, es necesaria cierta autoevaluación por parte del fabricante de materiales de construcción. “Básicamente, tiene que pedir una evaluación de sus productos”, señala Floyd. “Después esos datos tienen que publicarse de tal manera que sean fáciles de identificar y leer. Se busca que los equipos de compras digan ´necesito concreto con tal fuerza de compresión, tal asiento y tal tiempo de curado. Además, necesito conseguirlo en un radio de 150 kilómetros alrededor de la obra´. También tienen que ser capaces de producir todos los productos adecuados y ordenarlos y categorizarlos según el carbono que incluyen”.
La calculadora de carbono incorporado (EC3)
Con el apoyo de un consorcio de socios que incluye a la empresa de construcción Skanska, Autodesk y otras, Building Transparency lanzó recientemente una calculadora de carbono incorporado (EC3). Se trata de una plataforma de acceso abierto, gratuita, que revela el carbono incluido en los materiales de construcción.
Al reunir datos de DAP verificadas por terceros, la herramienta EC3 compara la intensidad de carbono de materiales disponibles, permitiendo así que incluso quienes no son especialistas elijan opciones de compra inteligentes en materia de carbono.
“En cuanto los profesionales del sector cuentan con esos datos, se libera un proceso transformador. Por eso la EC3 es revolucionaria. Ha hecho un gran trabajo para centralizar la información disponible y potenciar la innovación en materiales de bajo carbono y la valoración de ciclo de vida por parte de los fabricantes, ya que quieren que sus productos figuren en la base de datos”, añade Floyd. Por ejemplo, al construir el campus de Microsoft de dos kilómetros cuadrados en Redmond, Washington, Skanska pudo reducir el carbono incorporado en un 30 % sin elevar los costos.
La herramienta ORIS para construir carreteras sostenibles
En todo el planeta, se construyen más de un millón de kilómetros de carreteras al año. Dado que cada una es única, puede ser difícil definir soluciones sostenibles adaptadas a los recursos locales. Para conseguirlo se utiliza la herramienta digital de diseño y suministro de pavimentos ORIS de LafargeHolcim.
Alimentada por la inteligencia artificial, la herramienta ORIS analiza los diseños de carreteras desde una perspectiva integral desde su construcción hasta su mantenimiento. Al analizar factores como los recursos locales, los patrones de tráfico y las condiciones climáticas, ORIS brinda soluciones de diseño para que los usuarios puedan evaluar la huella de carbono, el uso de recursos locales, la durabilidad y los costos. LafrageHolcim explica que ORIS puede ayudar a reducir la huella de carbono en un 50 %, multiplicando por tres la vida útil de la carretera y disminuyendo los costos del proyecto entre un 15 y un 30 %.
5. Construcción circular
La economía de construcción circular aborda el diseño y la construcción para reducir, reutilizar y reciclar tantos recursos como sea posible. A pesar de que el diseño es parte central del modelo, los constructores pueden reorientar los materiales de construcción y los productos de la demolición para que no se desechen y poner en práctica la reducción en origen, la recuperación, el reciclaje y la reutilización de materiales existentes, además de la compra de materiales y productos usados y reciclados.
“La circularidad se relaciona con el papel del contratista general, ya que tiene que ver con el suministro y con cómo gestiona todo lo que se derriba o se desmonta en la obra, hacia dónde dirige los flujos de estos materiales. También se trata de documentar lo que se incluye en el resultado final, para que sea más fácil y menos caro recuperar esos materiales al final de la vida útil de ese edificio, elevando así el valor futuro de los materiales utilizados”, explica Floyd.
6. BIM y la construcción sostenible
Aunque BIM (modelado de información de la construcción, por sus siglas en inglés) sobre todo va asociado al diseño y la etapa previa a la construcción, beneficia todas las fases del ciclo de vida del proyecto. Los procesos BIM aumentan tanto la eficiencia que su empleo reduce prácticamente siempre el impacto medioambiental de un proyecto de construcción.
Los sofisticados proyectos BIM en 4D y 5D integran la programación y la estimación de costos y materiales. Así permiten una gestión más eficiente de los cambios de pedidos, por ejemplo. (BIM en 6D, que apoya la gestión de instalaciones, se centra en la sostenibilidad mediante el análisis y el diseño). BIM y las valoraciones del ciclo de vida también pueden integrarse para automatizar la evaluación de impacto medioambiental de los elementos de construcción.