De acuerdo con Slim, las empresas medianas y grandes deben de tener un equipo y un apoyo externo para entrenamiento con el fin de poder ampliar su alcance si les tocan proyectos grandes. Y cuando se sientan cómodas, ahí sí deben entrar todos en el proceso.
Propone que la capacitación puede empezar desde la empresa, empezando por hacer un house check, preparar a las personas y dejarles un plan de trabajo, entrar como BIM managers si aparece la necesidad específica o funcionar como outsourcing para los que no quieren formar un departamento BIM.
Respecto de la enseñanza de BIM en el sector académico, Ximena Rico considera que la mayor dificultad es que, dado el tiempo que toman las modificaciones curriculares, cuando se incorporan ese tipo de temas, ya han sido superadas por otros procesos. Por eso cree que es más eficiente optar por modificaciones paracurriculares. “De esta forma se puede incluir tecnología, que hoy puede ser BIM, pero mañana Gemelos Digitales y tal vez luego Inteligencia artificial o cualquier tecnología que surja”.
En México, el muy prestigioso Instituto Politécnico Nacional (una institución pública de educación superior) posee una división que presta servicio tanto al gobierno como a la empresa privada: así retroalimentan sus estrategias, entre la práctica y lo pedagógico. Por otra parte, miembros de ConstruBIM dan clases en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en niveles básico, intermedio y avanzado en lo que constituye un diplomado profesional de BIM. Y ejemplos similares se dan en otras universidades de América Latina, como la de Lima.
En 2020, la Escuela de Gestión de la Cámara Argentina de la Construcción implementó una diplomatura en BIM para jefes y coordinadores de obra y gerentes de proyecto. Su director, Sebastián Orrego, agrega que también pusieron en marcha el programa BIMEA (BIM para estudios de arquitectura) con el fin de llegar a las oficinas pequeñas y medianas. Por otra parte, Orrego asegura que el número de inscriptos en charlas y cursos relacionados con BIM se incrementó en un 500 % respecto del año anterior: llegaron a un total de 39 mil participantes.
“Durante este año –detalla Orrego– queremos profundizar lo recorrido y mejorar los contenidos de ambos programas. En 2021, BIM cobra una relevancia importante, ya que muchos gobiernos están promoviendo los mandatos, porque cada vez son más conscientes de los ahorros reales que supone su uso, no solo en costos, sino en retorno de la inversión”.